domingo, 7 de noviembre de 2010

Cronica 7











No es cierto que la ruta del desierto sea a traves del desierto.
No es ciertto tampoco que esta desierto el "desierto", lo que si es cierto es que es una ruta larga, muy larga y recta. Tan recta (no solo en el mapa) que las 4 curvas de los ultimos 200 km son anunciadas con carteles que anuncian "A 2000 metros curva"...
Una ruta muy monotona, sin distracciones a la vista, ya que lo que rodea gralmente son espinillos y nubes en el cielo (si las hay).
En mi memoria cargada de informacion (de lugares, de personas, de direcciones, de imagenes, de etceteras) tenia como referencia de esta ruta mi empirismo en bicicleta, en diciembre del 2002. En esa oportunidad unia La Quiaca con Ushuaia y pasando por las 23 provincias. La Juventud o que se yo me permitio llegar a donde estoy ahora sentado el dia 30 de Diciembre. Claro que me acuerdo, porque al otro dia fue el 31 de Diciembre y el anio nuevo del 2003, que lo pase a 30 kilometros: Colonia Catriel.
En aquel viaje atravese el desierto desde La Reforma a el Cruce del desierto (que es un cruce de dos rutas, donde solo hay una estacion de servicios) en un solo dia; con el cielo nublado y sin viento hice asi los 140 km.
Esta vez fue distinto... viento en contra y sol.
Tambien debo aclarar que para cuando pasaba por aca hace 8 docenas de meses, tenia encima varios miles de kilometros y no iba con amplificador y guitarra. Ya habia bajado desde la Quiaca hasta Mendoza, ya habia trepado hasta Uspallata a pocos kilometros de la frontera con Chile... ya habia atravezado desde San Luis hasta Formosa y desde Formosa hasta La punta norte de la Prov. de Misiones... y desde ahi ya habia bajado hasta La Pampa... y con ese 'entrenamiento' cruce el desierto como un rayo.
Ahora la cosa fue que cuando sali de La Reforma crei adivinar un cambio del sector del viento (hasta entonces y desde Santa Rosa) girando de Sur-Oeste a Este. Esto me hizo saltar en la bicicleta soniando casi un viaje tipo barco a vela... pero fue una ilusion que se me escapo de las manos a los 20 kilometros de zarpar, y el viento fue tan pero tan en contra que me forzo a resguardarme entre un puniado de arboles alcostado de la ruta, a los 50 km de salir, y con el Cruce del desesierto a 80km de distancia adelante.
Confiado en ese viento de popa que nunca duro', sali de La Reforma sin reservas de comida (error de esos que cometemos siempre en algun rubro inevitablemente).
Consegui agua de un fuenton para las vacas del campo lindante y cocine polenta con nada. Me tire a dormir pidiendo al cielo a quien lo posee, que porfavor no lloviera como en esas tormentas antes vividas, ya que esta vez en ningun lugar podria yo refugiarme.
Al otro dia desayune mate y polenta con nada (polenta y sal) otra vez y encare la ruta.
Empezo el dia nublado, pero mas adelante en las horas y los kilometros la cosa fue mejorando para el clima y empeorando para mi. Un sol de esos que cortan la carne, en un escenario en el que la humedad seguro que marca 0% y viento OTRA VEZ en contra.
Frene desgastado en una estancia pobrecita, muy pobre con apenas agua de las cosas que conocemos como de "mundo moderno" y solo gracias a un acueducto que pasa por ahi abajo de la tierra.
Dormi una siesta bajo unos arboles junto con 2 perros que como yo le escapabamos al caliente sol y temperatura reinante.
Calculo que como a las 18 horas me subi a la bicicleta otra vez convencido en llegar a este Oasis para automovilistas, camiones (casi que la unica estacion de servicios en 400km a la redonda) y obviamente tambien para ciclistas musicos independientes y recontrarelocos de la cabeza que buscan agua, algo de comer y la seguridad de una pared para aunquesea resguardarme de los vientos que por lo llano del territorio corren a velocidades extremas por momentos. Y TODO SEA EN NOMBRE DE LA DIFUSION DE LA MUSICA DEL ARTISTA QUE SE SABE ARTISTA, Y AMEN!.
Llegue a las 21:00
Lo se porque en el restaurante que tiene la estacion de servicios la television asi lo decia.
Y entre la gente presente (bien peinada, con ropa limpia y cenando en su descanso de la ruta) me encontraba yo, con la remera de pedaleo de varios dias sin lavar, con el cuerpo cubierto de no transpiracion, sino que de una capa de sal y tierra producto de dias y dias (3) sin ducha y de un sol cocinador + el esfuerzo fisico que supuso las ultimas 4 etapas:

Gral Acha - Chacharramendi (100km)
Chacharramendi - La Reforma (57km)
La Reforma - Algun lugar en el desierto (50km)
Algun lugar en el desierto - Cruce del desierto (80km)

Pedi por Favor pan viejo para comer en el restaurante, ya que comida no traia (ni en las alforjas ni en la panza). Tampoco mi presupuesto de vagamundo accede (por mas hambre que se sienta dentro de las tripas) a una cena de 37$ como la que rezaba el cartel en la puerta del restaurador de estomagos.
Me regalaron 10 facturas que no voy a explayarme porque a caballo regalado no se le miran ni los dientes ni patas ni el gusto.
Me pegue una ducha de agua fria que fue (a pesar de la primera sensacion del cuerpo hirviendo contra el agua fria patagonica) una bendicion para todos y cada uno de los musculos.
Dormi no como un bebe, sino como un viajero que viaja en bicicleta por el desierto, que no se duchaba desde hacia dias y que finalmente se ducha y se acuesta a dormir en su carpa.

Recuerdo ahora que con un hambre grande pedaleando, no se si sera la mente y su fuerza o que, pero se me materializo al costado de la ruta y en medio de la nada una bolsa con 2 panes dentro.
Gracias a experiencias de viajante y hambre anteriores, descubri la potabilidad del alimento en este orden:
a) Al ver la bolsa primero aprete el pan con los dedos: estaba esponjoso, por lo que no podria tener mas de un dia (no solo por la caracteristica misma del pan, sino que la falta de humedad y la fuerza del sol 'enpiedran' todo en poco tiempo.
b) La bolsa tenia un agujero, por lo que al partir el pan y no encontrar hormigas dentro supe que la frescura estaba asegurada.
c) El sabor: a Pan> de trigo, levadura y sal.

Suficiente para mi.
Y llegar a las 21 supuso que los ultimos 20 kilometros fuesen con un atardecer (con el sol dando amanecer al otro lado del planeta) frente ami, que es que esta ruta va casi exactamente sedirecciona Este-Oeste.
Un cielo de fuego como telon frente a mi y yo pedaleando con un chaleco de esos color verde fluo que con bandas refractantes o reflejantes (esa tela gris que parece emitir luz al recibir luz) que es mi opcion de seguridad para casos como este en los que uno va por rutas con camiones y autos que te pasan a menos de un metro de distancia a una velocidad generalmente de entre 80 y 120 kilometros x hora.

Ahora ya estoy descansado y a punto de agarrar la bici... que esto no termina aca, termina en Nueva York.
Y gracias a el arte y mi deseo de mostrar mi arte es que me siento viviendo mi vida. Dia a dia todos los dias siento que vivo los minutos y los dias.
Haciendo musica con mi vida y canciones con la guitarra.

1 comentario:

Sebastian Gianni dijo...

Increíble!!!!!!!!!! no alcanzan las palabras para definir tu cruce Sanmartiniano del desierto a pedal!!
Sencillamente admirable, me he quedado boquiabierta leyendo esta crónica tan singular; de la cual solo tus retinas nunca olvidaran las brizas y las nubes que no aparecieron jamas, el sofocante viento protagónico que va erosionando km a km al Magno Gurucháin acompañado de su noble corcel, su mistico vehículo a pedal, ese sol desposeido de humedad (relegada casi por debajo del 0) seguirá alumbrando las andanzas llevando la su melodía por doquier, provisto solo con su sangre, cuya fuente de tracción será inagotable, continuara esparciendo su vitalidad hasta el infinito... Fuerza Gurucháin tus caminos son la vida!!!